La nada es el acto por el cual el ser pone en cuestión al ser.
El hombre es el ser por el cual la nada adviene al mundo.
La angustia como manifestación de la libertad frente a sí mismo significa que el hombre está siempre separado de su esencia por una nada.
Cuando me constituyo como comprensión de un posible en cuanto mío, es menester que reconozca su existencia al cabo de mi proyecto y que lo capte como siendo yo mismo, allá, aguardándome en el porvenir, separado de mí por una nada.
Entre el prójimo y yo mismo hay una nada de separación. Esta nada […] es originariamente el fundamento de toda relación entre el otro y yo.
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Tema: la ironía.
En la ironía el hombre aniquila, en la unidad de un mismo acto, aquello mismo que pone.